De mi historia, a una más grande
Soy Gabriela Artal, cirujana dentista y creadora de Hablemos por la Boca, un proyecto que busca transformar conceptos complejos en salud en recursos visuales simples, atractivos y fáciles de compartir.
Cuando comencé a trabajar, me encontré con una realidad que me descolocó: El trabajo clínico no era como lo había imaginado. Amaba la odontología, pero no me sentía cómoda con la forma en que se ejercía. La rutina, la atención fragmentada y la falta de tiempo para educar y entregar una atención completa no me hacían sentido. Sentía que algo tan humano como la salud no podía reducirse a procedimientos y urgencias.
Así que decidí crear un espacio donde el conocimiento se compartiera con sentido y creatividad. Así empezó mi historia con Hablemos por la Boca.
Todo partió con una pregunta simple pero incómoda:
¿Por qué, si somos tantos dentistas, seguimos teniendo tan mala salud bucal en Chile y en el mundo?
El conocimiento existe, se investiga y se desarrolla cada día, pero muchas veces queda encerrado entre profesionales. Afuera, las personas siguen sin entender su propia boca, atrapadas entre mitos, miedo y desinformación.
Ese vacío no es por falta de conocimiento, sino por falta de comunicación.
Durante la carrera y en mis primeros años como odontóloga, vi cómo la educación en salud bucal solía quedar relegada a un rincón. Y en los voluntariados en los que participe era aún mas evidente, se repartían cepillos y folletos, un par de consejos rápidos… y la gente pasaba más a buscar cosas gratis que a escuchar realmente. Esa dinámica me parecía obsoleta y sin verdadero impacto.
En pandemia vi cómo los psicólogos comenzaron a democratizar su conocimiento en redes sociales, rompiendo tabúes y normalizando la terapia. Y pensé: si ellos pudieron, ¿por qué nosotros, los dentistas, no? ¿Por qué no hablar más de salud bucal para derribar mitos y mostrar que tener una boca sana está mucho más en nuestro control de lo que creemos?
El problema era evidente: las imágenes clínicas muchas veces generan rechazo o son bloqueadas por las plataformas. Ahí encontré la solución en el arte.
La ilustración y la animación me permitieron explicar procesos de forma clara, atractiva y sin ser explícita. Descubrí que podía unir mi formación en odontología con mi pasión de toda la vida por el dibujo. Así nació Hablemos por la Boca.
Hoy, Hablemos por la Boca se ha convertido en una plataforma internacional de educación en salud que conecta a usuarios, clínicas y profesionales de todo el mundo. Nuestra comunidad digital, con más de 50.000 personas, crece cada día impulsada por un mismo propósito: comunicar la salud de una forma diferente.
Gracias por apoyar este proyecto y por compartir nuestra visión de una odontología más humana, creativa y consciente.